Como en la sabiduría de los dichos populares en algunas citas se hayan indicios o pinceladas de verdad. Este es el caso de un proverbio chino que reza tal que así:

 

Proverbio chino

 

Esto es así en la gran mayoría de las situaciones, sin embargo ¿por qué actuamos a la inversa?, si realmente la pre-ocupación no soluciona ninguno de los problemas, ¿por qué seguimos dándole vueltas y vueltas a ese tiovivo enfermizo?.Continuar

Se levanta esa mañana preocupada y dando vueltas a la casa sin parar un segundo de darle vueltas a una idea que le perturba desde hace 2 días; “¿Por qué no ha llamado?, ¿le habrá pasado algo?,¿debo llamarlo yo?”. Su hijo hace una semana que se encuentra estudiando en otro país, gracias a una beca que le han concedido, de la cual toda la familia se siente muy orgullosa. Lo más lejos que había tenido Lucía a su hijo fue un viaje a la capital hace 3 años pero tan solo había estado fuera un fin de semana.

Lucía confiaba plenamente en su hijo Alejandro pues siempre había sido un niño responsable que avisaba si surgía algún imprevisto que le impidiese llegar a la hora esperada. Desde que llegó a su destino Alejandro había informado “religiosamente” a su madre de su situación y parecía que ahora se le había “tragado la tierra”.

Todos en la familia de Lucía le habían intentado tranquilizar argumentando que era normal, que era joven, que estaría ocupado, que le dejara su espacio, etc, Lucía sabia que tenían razón pero no podía evitar sentir esa desazón que le aprisionaba el pecho y que le dificultaba la respiración, pensaba en todo tipo de catástrofes que le podían haber sucedido a su hijo. De alguna manera creía que si se preocupaba lo suficiente por él evitaría que esto que tanto temía se hiciera realidad.Continuar