Dudas resueltas de psicología

¿Es lo mismo estar triste que estar deprimido?

Cuándo utilizamos este tipo de expresiones : “me estoy deprimiendo ”, “estoy depre”, por regla general nos estamos refiriendo más a un estado emocional determinado en el que nos sentimos tristes o decaídos, muy diferente es el caso de una persona diagnosticada de depresión, que es un trastorno emocional con una entidad propia y que debe cumplir unos criterios para poder ser diagnosticada. ¿Cuándo sería adecuado empezar a preocuparnos?, si vemos que el estado emocional de tristeza dura más de unos días, aparece también otra sintomatología (anhedonia, apatía, ansiedad,etc), sería recomendable acudir a un especialista en salud emocional para que nos asesore y si es necesario paute un tratamiento.

Nos vamos a separar, ¿cómo actuamos con nuestros hijos?

La ruptura en una pareja es un trance que resulta difícil para todos, pero ¿cómo afecta a los hijos de estas parejas? Y ¿cómo les explicamos lo que va a pasar? Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que los niños son capaces de gestionar prácticamente cualquier situación si se la explicamos de acuerdo a su edad. Debemos pues intentar primero de todo hablar y poner en acuerdo las principales cuestiones logísticas y de organización en pareja, una vez tenemos estas cuestiones clarificadas le trasladamos a nuestros hijos las decisiones que hemos tomado.

Debemos crear un ambiente positivo y realista sin entrar en las motivaciones o problemas de cada uno de los progenitores. Les explicamos que los padres han decidido separarse porque entienden que van a ser más felices, tanto ellos como los propios niños. Mención aparte merece el tener muy en cuenta que cualquier desavenencia entre los padres no deben trasladarse a los niños porque pueden sentirse responsables de todo lo que está sucediendo. Si normalizamos la situación ellos lo verán como algo normal. Por último indicar que si vemos conductas inadecuadas o poco propias en nuestros hijos sería recomendable acudir a un especialista en psicología infantil.

¿Podemos cambiar lo que pensamos?

En numerosas ocasiones en consulta se nos plantean este tipo de cuestiones en referencia a la posibilidad de cambio real de una persona o de sus propios pensamientos. Es muy interesante el  cuestionamiento en si porque de su respuesta depende en muchos casos el éxito o fracaso de la empresa que la persona se propone. El cambio es posible, tanto de contenido como de forma de tales pensamientos, requiere eso si de un esfuerzo acorde al enraizamiento y profundidad de los esquemas mentales y de las ideas aprendidas.
Cuando pensamos que no podemos cambiar estamos siendo prisioneros de planteamientos irracionales que nos impiden conseguir nuestros objetivos vitales.